Película presentación del Parque Lineal del Manzanares.
Grupo de Investigadores del Parque Lineal (GIPL)
Terrazas del río Manzanares. Unos metros al sur del Parque Lineal del Manzanares.
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Charla sobre la historia y la ecología del Parque Lineal del Manzanares
El Parque Lineal del Manzanares es un espacio natural con eje en el cauce del río Manzanares, dentro del complejo urbano de la ciudad de Madrid. Se ha dividido en dos grandes tramos, el I y el II. El primero de ellos se reparte entre los distritos de Usera y Puente de Vallecas, el segundo entre los de Villa de Vallecas y VillaVerde.
El primer tramo, convertido hace unos años por el Ayuntamiento de Madrid en un parque público, se encuentra aún en periodo de transformación y obras, estando el proyecto para la construcción de la “Caja Mágica” en una fase relativamente avanzada.
Quizá este segundo tramo, debido a la menor presión urbanizadora de la ciudad de Madrid, ha conservado ciertos vestigios históricos y naturales de indudable valor. Es en este tramo en el que centramos nuestro esfuerzo.
En el Tramo II del Parque Lineal han convivido durante décadas, diferentes proyectos más o menos ambiciosos, de uno u otro corte. Sin embargo ninguno de ellos ha sido nunca ni tan siquiera presupuestado por el Ayuntamiento de Madrid, propietario de los terrenos. Estudios que van desde ambiciosos proyectos olímpicos a otros de simple maquillaje, pasando por el realizado en el despacho de Bofill, de cierta continuidad con lo ejecutado en el Tramo I.
Actualmente el Tramo II del PL tiene un extensión de unas 250 hectáreas, en su mayor parte ocupadas por huertos y tierras de cultivo, cuya propiedad es ejercida por diferentes privados aunque, como decimos, sea el Ayuntamiento de Madrid el dueño legal de los terrenos. El límite norte del PL comienza junto al nudo supersur, coincidiendo con el final del Tramo I. Por el sur, el PL llega hasta el límite del municipio madrileño. Flanquean este fenomenal espacio natural, por un lado las Terrazas del Manzanares y por el otro las viviendas villaverdenses del barrio de Butarque.
Mapa del tramo II del Parque Lineal según el PGUM actual
El valle del río Manzanares es una zona de baja cota en el municipio de Madrid, por lo que tradicionalmente ha sido confluencia de desagües y colectores de una buena parte de la ciudad. Es por esa razón por la que en los alrededores del PL o incluso dentro de él, existan diferentes depuradoras, colectores, estanques de tormentas y en general instalaciones para el saneamiento de las aguas madrileñas.
Imagen de 1.946 en la que se aprecia cual era el destino que la nueva dictadura franquistaNo en vano, si hoy el Tramo II del Parque Lineal del Manzanares conserva buena parte de sus recursos históricos, ha sido en parte por su carácter poco agradable y en ocasiones fétido, alejando la urbanización masiva y en ocasiones devastadora, de los márgenes del río Manzanares y de su entorno.
Ya en el siglo XVIII, diversas epidemias, manifestadas en forma de lo que se llamó “fiebres terciarias”, hostigaron a los habitantes del Canal del Manzanares, por lo que tuvo que ser parcialmente clausurado. Esta clausura no cesó el carácter insalubre y a veces infecto de las aguas del Canal, ni tampoco las súbitas y destructoras avenidas del río, que en ocasiones no sólo hicieron poco saludable la estancia en lo que hoy es el Parque Lineal, sino que además llegaron a hundir el puente de la linea a Aranjuez, también hoy en el Parque Lineal.
El puente de la linea a Aranjuez data del año 1861, construido por la compañía M.Z.A.
Pero no siempre esto fue así. Hace unos 120.000 años el barrio de Butarque tenía una bulliciosa vida prehistórica. Los terrenos de lo que hoy es el Parque Lineal se hallaban poblados de animales herbívoros hoy extintos y de antecesores de la raza humana: hombres de neardental. Son innumerables los vestigios y asentamientos de todo tipo encontrados en el Parque. Quizá uno de los más conocidos es el llamado “Pista de Motos” que fue encontrado tras los movimientos de tierra efectuados para la construcción del estanque de tormentas de Butarque. Hoy el emplazamiento original ha sido eliminado.
Museo de San Isidro, paisaje prehistórico de Butarque.
La linea de horizonte actual del Parque Lineal ha sido transformada fuertemente en los últimos setenta años por la acción directa de la mano del hombre. Sin embargo, hace 100.000 años e incluso hace tan solo un par de siglos, la orografía de la zona sería parecida a la de una inmensa llanura aluvial cerrada por los escarpes yesíferos de las “Terrazas del Manzanares”. La construcción masiva de infraestructuras de saneamiento para la ciudad de Madrid, así como las de las lineas del AVE, ha empobrecido notablemente las Terrazas en este entorno natural privilegiado.
Sin embargo los restos de las Terrazas en la zona del PL, son todavía muy abundantes y de suma importancia ecológica e histórica. Sobre uno de estos cortados de roca de yeso, se levantó en el siglo III AC, uno de los poblados carpetanos amurallados más importantes del centro de la península: el poblado de la Gavia. Desde él, sus moradores, muy probablemente mantuvieron una tensa paz durante 600 años con Cartagineses, Lusitanos y Romanos, quienes finalmente los absorbieron. Este poblado fue fuertemente agredido por la construcción de las dos lineas del AVE que lo flanquean, la de Sevilla y la de Barcelona, llegando incluso a la completa ruina de una buena parte del hallazgo arqueológico. Hoy, el peñón que en su día fue fortificación celtíbera, permanece semiderruido, como la proa de un barco anclado a orillas del Parque Lineal.
Fotocomposición excursión AVIB al poblado de la Gavia
El Decreto 113/1993, de 25 de noviembre, del Gobierno de la Comunidad de Madrid, declaró las “Terrazas del Manzanares” como Bien de Interés Cultural, por lo que se hayan protegidas al nivel más alto dentro de la Comunidad. Las “Terrazas del Manzanares” son el nombre que se ha dado a una formación geológica que comenzó a dibujarse hace unos 30 millones de años cuanto se elevaron el Sistema Central, la Cordillera Ibérica y los Montes de Toledo. Estos movimientos geológicos crearon un gigantesco baso sin fisuras que fue acumulando las aguas provenientes de las montañas que lo rodeaban. El desgaste de las cordilleras circundantes a Madrid disolvieron diferentes sustancias que terminaron por salinizar el gran lago creado. Estas sales fueron precipitando en el fondo del baso, creando distintas formaciones rocosas bajo el agua durante millones de años.
Proceso geológico de la formación de las Terrazas del Manzanares. Hace tan sólo dos millones de años, el baso encontró un escape hacia el Océano Atlántico a través de la cuenca del Tajo. Esto produjo un rápido desagüe de la zona, que generó una fuerte erosión en el drenaje, esculpiendo a su paso las “Terrazas del Manzanares” y llevándose las formaciones más blandas. Las Terrazas están fundamentalmente compuestas por materiales yesíferos de las sierras circundantes, lo que los hacen especialmente frágiles y maleables, aspecto este que sin duda ha marcado su historia más reciente.
Muy probablemente los carpetanos de la Gavia convivieron con la Villa Romana del siglo I d.c. Los romanos eligieron el valle del Manzanares para levantar un importante complejo residencial en lo que hoy es la Avenida de los Rosales en su cruce con la Carretera de VillaVerde a Vallecas, es decir, en el extremo noroeste del Parque Lineal. La Villa fue destruida y reedificada en el siglo III d.c., momento en el cual los habitantes del poblado de la Gavia ya no usarían la ciudadela sino como almacén, seducidos probablemente por la nueva forma de vida del Imperio, más centrada entorno a los núcleos urbanos.
En las mismas tierras del Parque moría una concepción de la vida más antigua, sostenible y dependiente con su entorno, de pequeños núcleos en parte autoabastecidos. Y nacía otra, moderna, actual, dominante, de nuestros días, de grandes urbes interconectadas por eficaces vías de comunicación y abastecimiento. Curiosamente, la historia del Parque Lineal, al igual que la de Madrid, tendrían que dar muchas vueltas todavía.
Cabeza en alabastro de Sileno, hallada en la Villa romana de VillaVerde. Museo de San Isidro
El origen de VillaVerde se sitúa en el siglo XI, al norte del actual Parque Lineal (Tramo II). Alfonso VI conquista Toledo y en su camino es ayudado por caballeros santiaguistas que posteriormente fundarán la orden de Santiago. Muy posiblemente, el rey cede a los caballeros tierras junto al Manzanares, en lo que se llamó “Vado de Santiago el Verde”, lugar de reconocida romería madrileña a la Ermita de Santiago el Verde.
La situación actual del paraje estaría aproximadamente bajo la M40, muy próximo al puente de Cercanías sobre el río y antiguo puente del primer tren de Madrid. Hoy no queda rastro alguno del emplazamiento y el lugar original es ocupado por el Nudo Supersur.
Antiguo Vado y Ermita de Santiago el Verde. En el siglo XVIII, siendo rey de España Carlos III, y por iniciativa regia, se emprende uno de los proyectos más ambiciosos del mundo de la época: hacer de Madrid un puerto de mar. No era un proyecto ni mucho menos nuevo, ya que un siglo atrás se pretendió hacer lo mismo. La clara insuficiencia de medios privados terminaba por cancelar cualquier estudio.
Carlos III. De la Wikipedia.
Ya en el año 1.770, bajo la decisión personal de Carlos III, comienzan las obras del Canal, paralelo y a unos metros de la margen izquierda del Manzanares que, llevando aguas de este río desde Puerta de Toledo, lo hiciera navegable hasta el río Jarama, desde el cual, por medio de otros artificios o ingenios, distintos o similares, pudiera alcanzarse el mar en Sevilla, en Lisboa o “donde conviniese”. Pese al empeño real parece evidente la falta de concreción en una obra con fines difusos y periodos inciertos. No obstante la obra se inició y tomó un descanso unos años después, construidas 7 esclusas del canal, cuatro de las cuales estarían en el actual Parque Lineal y de las que hoy quedan restos de la mitad.
Esclusa en funcionamiento en el Canal de Castilla. http://www.hinojal.arrakis.es/
Los elementos más importantes del Canal fueron sin duda las esclusas, puesto que eran estos ingenios (cuyos principios son usados constantemente en los canales actuales) los que permitían hacer navegables las aguas del modesto río Manzanares. Junto a ellas se construyeron instalaciones de todo tipo, tanto para su personal como las de corte productivo, como fueron los molinos. Uno de ellos, el Molino de Cartón, aún conserva sus restos junto a los de la Cuarta Exclusa, en el corazón del Parque Lineal. No creemos que exista, salvo el caso que nos ocupa, resto alguno de los molinos que poblaron las esclusas del Canal.
Molino de rueda vertical, muy probablemente similar al de la Cuarta Esclusa
Vista de un molino de papel en la obra de Suárez y Núñez Colección General de Máquinas.Parada la obra en la séptima de las esclusas, los ejércitos napoleónicos son invitados por Fernando VII bajo ciertos engaños, lo que sublevará al pueblo de Madrid en el año 1.808. La Guerra de Independencia destruyó el entorno del Canal, especialmente su arbolado, cuya madera fue muy útil para las tropas francesas. La misma suerte corrió el resto de VillaVerde, que debió arruinar sus escasísimos árboles como tributo al invasor.
Los desastres de la guerra. Grabados de Francisco de Goya que describen el horror de la Guerra de la Independencia EspañolaAún hoy llegan hasta nosotros historias de generaciones anteriores sobre hallazgos junto al Canal de cuerpos de caballería supuestamente napoleónica. Hombres, trinchas y caballos de soldados que encontraron su muerte y su entierro en el Parque Lineal.
Tras los desastres de la guerra, Fernando VII vuelve a España y restaura la monarquía absolutista. Fueron tiempos oscuros en los que el regente decide pasar temporadas en el valle del Manzanares y disfrutar del entorno del Canal. Para ese propósito regio, el Borbón vuelve a abrir el Real Canal del Manzanares y completa la construcción de otras tres esclusas, llegando hasta la desembocadura en el Jarama. Para su disfrute adecenta y recupera todo el entorno, llegándose a construir una residencia de recreo que ha llegado parcialmente a nuestros días en la Cuarta Esclusa, en pleno corazón del Parque Lineal.
Restos de la más que probable casa de recreo de Fernando VII
Cuando en 1.936 estalla la Guerra Civil Española, el Parque Lineal estaba ocupado por extensas llanuras cerealistas pertenecientes a grandes terratenientes muy conocidos en VillaVerde, Perales o Vallecas, como “Los Murcia” o “El Barbas”. No en vano los nombres de ciertos lugares rescatan del olvido a estos personajes y sus familias.
El frente de combate quedó rápidamente fijado en VillaVerde Bajo, con más o menos movimientos, quedando fijas durante todo el conflicto sus posiciones de retaguardia republicana. Estas posiciones se extendían desde VillaVerde hasta Rivas, bordeando la margen izquierda del río Manzanares por entre los Cantiles o Terrazas del Manzanares, aprovechando el inmejorable puesto defensivo que ofrecían sus alturas sobre el valle del Manzanares. Una de las mayores redes de trincheras de toda la Guerra Civil quedó por lo tanto fijada en toda la extensión del Parque Lineal, de la que hoy se conservan abundantes centenares de detalles: casamatas, trincheras, puestos de vigilancia, alambradas, etc. El carácter relativamente maleable de la roca de yeso hizo que los milicianos de la república construyeran auténticas ciudades en la piedra destinadas para la guerra.
Casamatas del Ejército Popular Republicano junto al Parque Lineal del Manzanares (Tramo II)
Las posiciones republicanas jamás fueron franqueadas por el ejército rebelde, aunque el coste en vidas fue inmensamente alto, al ser una parte importante en el puzle que fue la Batalla del Jarama.
El sector que hoy ocupa el Parque Lineal del Manzanares en su Tramo II Tras la guerra, Madrid estaba arrasado y el Parque Lineal fue testigo de una de las épocas más duras de la historia reciente de nuestro país. Centenares de personas, sin hogar y casi sin alimento, se vuelven a refugiar en el Valle del Manzanares. En casas escavadas en los cerros que antes sirvieron a la República en su defensa de Madrid, vivieron en absoluta precariedad personas sin otro lugar bajo el que cobijarse.
Tras la guerra, las instalaciones defensivas republicanas fueron usadas por la población No hay grandes cambios tras el conflicto bélico en el entorno del Parque Lineal, salvo el triste hecho de su abandono constatado.
Bajo el olvido del Ayuntamiento de Madrid y la pasividad del resto a administraciones regionales y nacionales, se permiten estados de absoluta irresponsabilidad histórica y ecológica en el Parque Lineal del Manzanares. Vertidos contaminantes, usos indebidos del terreno, escombreras ilegales e incluso obras públicas como el trazado del AVE o de la red de saneamiento de Madrid, están poniendo punto y final a una historia madrileña escrita y dibujada en distintos colores durante más de 100.000 años.
Aún así, pese a todos nosotros, el Parque Lineal del Manzanares resiste. Resiste como resistió la invasión francesa o el alzamiento militar que originó la Guerra Civil, como las páginas de un libro de historia de España que se obstinan en no ser quemadas bajo la hoguera inquisitorial del olvido de todos. De nosotros depende. De ti depende.
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