La huelga indefinida del profesorado es también una lucha vecinal

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Manifestamos públicamente nuestro apoyo y solidaridad con el profesorado de la educación pública madrileña en esta huelga indefinida para defender unas condiciones educativas dignas, una enseñanza de calidad y una educación pública con los recursos que necesita.

En Butarque no podemos olvidarnos de nuestra propia historia, de lo que ocurre cuando un barrio crece sin que la administración garantice desde el principio las infraestructuras educativas públicas necesarias, no podemos olvidarnos de todo lo que hemos luchado para conseguirlo y que son el resultado de años de reivindicación y movilización vecinal, donde familias,  AMPAS y vecinos y vecinas dedicaron tiempo y esfuerzo a reclamar algo que debería haber estado garantizado desde el principio: el derecho a una educación pública en nuestro propio barrio.

No nos olvidemos de ello, porque los derechos que no se defienden corren el riesgo de deteriorarse y perderse, y nuestra lucha no ha terminado, porque para que exista una educación pública de calidad no es suficiente conseguir que se construyan colegios e institutos, sino que hacen falta profesionales suficientes, recursos y condiciones que permitan atender a todo el alumnado como merece.

Apoyamos las reivindicaciones del profesorado en esta huelga indefinida y entendemos que:

  • La bajada de ratios mejora la atención educativa, permitiendo una atención más individualizada.
  • La reducción de horas lectivas significa disponer de tiempo para preparar las clases, coordinarse con otros profesionales, atender a las familias o responder a las necesidades reales del alumnado.
  • La necesidad de reforzar los equipos de orientación implica mejorar la atención a la diversidad.
  • La reducción de la burocracia permite recuperar tiempo para lo verdaderamente importante: enseñar, acompañar y educar.
  • La necesidad de impulsar y mejorar la Formación Profesional pública.
  • La inversión real en infraestructuras educativas significa defender que todos los centros públicos puedan ofrecer una enseñanza de calidad, independientemente del barrio en el que se encuentren.
  • La equiparación salarial con el resto de las comunidades autónomas supone reconocer el trabajo de unos profesionales que desarrollan su labor en una de las comunidades con mayor coste de vida del país.

Nos preocupa el progresivo debilitamiento de la educación pública frente al avance de la privatización y el aumento del protagonismo de la enseñanza privada o privada financiada con fondos públicos, nos preocupa que se siga consolidando un modelo educativo en el que las oportunidades dependan cada vez más de la capacidad económica de cada familia, porque invertir en la educación pública no es un gasto del que se deba prescindir, sino que debe ser una garantía de igualdad de oportunidades y cohesión social. Defender la educación pública significa evitar un sistema educativo clasista, que segregue y no deje a nadie atrás.

Apoyamos esta huelga indefinida porque precisamente la educación pública es una herramienta fundamental para garantizar la igualdad de oportunidades. Es lo que permite que el futuro de una persona no dependa exclusivamente de los recursos económicos de su familia ni del barrio en el que haya nacido.

Nos indigna ante un conflicto de esta dimensión, que la Consejería parezca más preocupada por cuestionar las movilizaciones que por resolver los problemas que las han provocado. Nos indigna la actitud de su consejera, Mercedes Zarzalejo cuya respuesta es una sucesión de declaraciones, reproches y cuestionamientos de las reivindicaciones docentes, en lugar de una verdadera voluntad de diálogo y negociación.

Nos parece especialmente preocupante que se califiquen las reivindicaciones del profesorado de incomprensibles o inalcanzables. ¿De verdad es incomprensible pedir menos alumnos por aula? ¿Es inalcanzable reclamar más profesionales para atender a la diversidad? ¿Es desproporcionado exigir tiempo para preparar las clases, reducir la burocracia o mejorar unas condiciones salariales que permitan equiparar a los docentes madrileños con los de otras comunidades autónomas?

Lo que resulta incomprensible es que la Administración no entienda que estas reivindicaciones no son privilegios laborales, sino necesidades educativas. Es inaceptable que se cuestione a quienes están sosteniendo cada día nuestros colegios e institutos, en lugar de escucharles, porque cuando los profesionales que están cada día en las aulas advierten de las dificultades que encuentran para desarrollar su trabajo, sus demandas deben ser escuchadas con responsabilidad.

Señora consejera, el profesorado no es el problema, no se le puede exigir responsabilidad mientras la propia Consejería elude la suya. No se puede hablar de calidad educativa mientras se ignoran las condiciones que hacen posible esa calidad.

Desde AVIB sabemos lo que significa luchar durante años para conseguir lo que nos corresponde por derecho, por eso no podemos permanecer al margen, tenemos que seguir defendiendo lo conseguido y reclamar lo que todavía falta.

Por todo ello, queremos trasladar nuestro apoyo, reconocimiento y solidaridad al profesorado, vuestra lucha es legítima, necesaria y también es nuestra, que nos siga uniendo a docentes, familias, vecinas y vecinos para caminar juntos y exigir una educación pública a la altura de las necesidades de nuestros hijos e hijas. Es una lucha por la igualdad, por la cohesión social, por nuestros barrios y por el futuro de las próximas generaciones.

Exigimos a la Consejería que negocie, que escuche y que actúe. La educación pública no necesita más declaraciones que desacrediten a sus profesionales. Necesita inversión, recursos, compromiso político y respeto a quienes la hacen posible cada día.

La educación pública es una lucha vecinal y una apuesta por nuestro futuro.