Crónica Trofeo Paris

81

Dia 11 de Enero a las 8:45 de la mañana, me levanto para participar en el trofeo Paris con gran ilusión, ya que, aunque ya la he corrido en varias ocasiones, nunca la he hecho formando parte de un club de runners y concretamente, el de Runners Butarque, el barrio al que pertenezco, como tampoco he contado en ninguna de ellas con la presencia de mi hija para que me anime durante el recorrido. Son dos valores añadidos que me dan más fuerza y ánimo para seguir disfrutando de un deporte que, cuanto más pasa el tiempo, más me engancha y me apasiona.

Desayuno tranquilamente tomándome mi tiempo y comiendo lo mismo que siempre, ya que si hago cambios en mi alimentación ese dia, puede ocasionarme algún problema digestivo durante la carrera. Eso si, mi café con leche bien cargadito nunca falta. Nos preparamos y nos ponemos en marcha, con todo preparado, ya que, aunque vivimos muy cerca, pueden darse problemas de estacionamiento, dada la gran participación de corredores.

Aparcamos sin ningún problema en el mismo lugar del evento y nos dirigimos inmediatamente a recoger el dorsal y la camiseta que, es bastante bonita y, una vez que recogen a mi niña unos amigos, me dispongo a calentar un poco y a acudir al baño para que no se produzca ningún imprevisto durante la carrera. Encuentro a mis compis del club y me ubico junto a ellos en el área de salida. Es un recorrido de dos vueltas a un circuito de 5 Km bastante llanitos, aunque con alguna pequeña cuestecilla. Empiezo bastante fuerte y con buenas sensaciones y, aunque hace bastante frio, enseguida dejo de notarlo. Continuo a mi ritmo yendo a gusto, pasando los primeros cinco kilómetros sin dificultad y es, en el km 8 cuando me da un pequeño bajoncillo de fuerzas que suplo diciéndome a mi misma, “venga, marijose, tu puedes, solo faltan 2 km, y así veras a tu hija en meta”, y eso hace que se me recarguen las pilas.

Por fin, veo la meta a lo lejos, solo quedan los últimos 500 m y veo a mi enana, a la que cojo de la mano junto con una amiguita y entro con ellas en meta. Ese ha sido mi regalo al esfuerzo y también hacerme la foto en llegada con mi club de runners, del cual es un orgullo formar parte. ¡Gracias por todo, chicos!, y gracias de nuevo al club Paris por ofrecerme la posibilidad de pasar un dia memorable en un entorno ideal como es el Parque Lineal del Manzanares. Nos vemos en 2016. ¡Hasta siempre!!!!!

Maria Jose Calvente Cordero