Manifestación por la reforma inmediata de la Avenida de los Rosales

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– Han pasado 10 años desde que la Comunidad de Madrid prometiera la ejecución de las obras de reforma de la Avenida de los Rosales, en 1998. – Ha pasado un año y medio desde que se prometiera de nuevo su inicio, que debería haber sido antes de las últimas Elecciones Autonómicas. – Se ha cumplido el plazo de la última promesa de la Consejería de Transporte e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, que se comprometía al inicio de las obras antes de Diciembre. – Y la Avenida de los Rosales sigue abandonada, con inundaciones cada día de lluvia, con ruidos superiores a los permitido por la legislación, con peligro para todos, vehículos, ciclistas y peatones, con dejadez administrativa e incapacidad política. Una vez más vemos incumplidas las promesas de la Consejería de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid. Hace ahora dos meses el Viceconsejero Luís Armada se había comprometido, en una reunión mantenida con diversas asociaciones vecinales, a dar inicio a las obras de reforma de la Avenida de los Rosales antes del mes de diciembre. Una vez más se cumple el plazo sin que la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid haya sido capaz de cumplir sus promesas. Y ya hemos perdido la cuenta de las veces que han faltado a la palabra de ejecutar una obra que lleva prometida desde 1998, que debería haber empezado en mayo de 2007 y que, de nuevo, solventados los problemas que impidieron su inicio, debería haber dado comienzo antes del mes de diciembre. Estamos convencidos de que la estulticia, negligencia y dejadez administrativa y política de la Comunidad de Madrid, incapaz de resolver los problemas de un nefasto proyecto, y del Ayuntamiento de Madrid, empeñado en obstaculizar todo lo posible su solución, no puede durar siempre y que la sensatez, la diligencia y la responsabilidad volverán a las administraciones madrileñas. Pero estamos igualmente convencidos de que en nuestro barrio, Butarque, donde no existen intereses económicos relacionados con las grandes multinacionales del comercio y el turismo por el que se desvelan nuestros representantes en otros lugares de la capital donde las obras más insospechadas se inician y terminan en un suspiro, la única forma de hacer reaccionar tanto a Ayuntamiento como Comunidad de Madrid y hacerles cumplir con sus promesas es tomar la calle.