Los vecinos de Barajas y Villaverde son los que más se quejan de los autobuses urbanos

Los vecinos de los distritos periféricos de la capital llevan años pidiendo más paradas de autobús en zonas clave de sus barrios y mejores frecuencias para conectar con el centro. Sin embargo, sus reivindicaciones tardan en ser escuchadas. Twitter Y ahora, para colmo, la Empresa Municipal de Transportes (EMT) y el Consorcio de Regional de Transportes han reducido el número de autobuses en circulación con el pretexto del ahorro y la bajada de viajeros, según un informe de la empresa municipal, como apuntó 20 minutos la semana pasada. Tras la publicación, las asociaciones vecinales, el colectivo de usuarios Ecomovilidad.net y los lectores de este periódico se han animado a pedir mejoras en la red. Los vecinos de los PAU se quejan de déficit en el servicioLa mayoría de quejas se concentran en distritos alejados del centro (principalmente, en Barajas, Villaverde, Puente y Villa de Vallecas). En opinión de los viajeros, la reducción del servicio se está dejando notar con un empeoramiento de las frecuencias: “Se ha generado un aumento de hasta el 15% en el intervalo de espera según la línea”, apunta Adrián Fernández, de Ecomovilidad. Los vecinos también lo han detectado: “Hay una sensación generalizada de que ahora tardan más”, apuntan en la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM). Pero también persisten los problemas tradicionales: los PAU (Las Tablas, Montecarmelo) se quejan del “déficit en el servicio”, en algunos barrios se solapan las líneas de forma innecesaria (hay trazados que hacen el mismo recorrido) y otros residentes solicitan que el bus les acerque a equipamientos básicos (por ejemplo, al hospital de Vallecas). Los que piden mejoras Barajas. Los vecinos de Alameda de Osuna piden un trazado más amplio de la línea 114 (tiene uno de los mayores índices de ocupación) y un búho que haga el recorrido del metro. La lectora María Jesús González escribió para alertar de que “puedes estar hasta 30 minutos esperando a la 105 entre C. Lineal y Barajas”. La agrupación socialista del distrito denuncia que la 112 llega más tarde de lo previsto “en el 71% de casos” y que la 151 “incumple la frecuencia con demoras reiteradas de 10 minutos”. Villaverde. La Asociación de Minusválidos Físicos de Villaverde (Amifivi) ha recogido firmas para protestar por “los recortes en las líneas 76 y 79”, que unen Arganzuela con Villaverde Alto. En Butarque piden más autobuses para la 85, “pues el recorrido de la línea [hasta Atocha] es muy largo”. La lectora Eva López destaca que la 116 “respeta su horario en hora punta, pero fuera de este horario el intervalo llega a doblarse”. Los usuarios alertan de autobuses que duplican sus frecuencias fuera de la hora puntaVallecas. En el PAU quieren más conexiones con otros puntos de la ciudad (solo hay dos líneas diurnas). En La Colmena solicitan que las paradas de la 142 y la 58 estén más cerca de la puerta del Hospital Infanta Leonor. Los vecinos de El Pozo creen que “hay más necesidad de buses para la 24 y la 102”, que llegan de Atocha. Precisamente, Ecomovilidad también denuncia que “la 102 suele tener alta ocupación”. Carabanchel. Los residentes de Carabanchel Alto constataron “retrasos sistemáticos” en la línea 34, que atraviesa el barrio en su camino a Latina. “En ocasiones, parece que va mejor, pero en líneas generales la situación se mantiene”, dice Pedro Casas. “Su frecuencia es mejorable”, añade Adrián Fernández. Fuencarral. En el PAU de Montecarmelo reivindican la prolongación de las líneas 134 y 178 hasta Cuatro Caminos y Moncloa, por un lado;_y al Cercanías de Fuencarral, por otro. Los de Begoña quieren mayor frecuencia en el trazado de la 137. Mientras, la 133 (Callao-Mirasierra) es “de las más congestionadas” de toda la red, según Ecomovilidad. San Blas. La línea exprés E2 (Felipe II-Las Rosas) “da un rodeo a la plaza Alsacia para entrar al intercambiador, donde pierde entre 5 y 8 minutos”, asegura el lector A. Álvarez. Los viajeros también destacan que la línea 70 (entre Plaza de Castilla y Alsacia) va hasta arriba de usuarios. Usuarios comprensivos Parte de los viajeros son comprensivos con los motivos de la EMT para reducir los autobuses. “Veo muy bien que se optimice, está bien tener un servicio genial cada cinco minutos, pero si es rentable”, comenta el lector Jorge Gabriel Alfer. “De algún sitio tendrán que recortar. No creo que sea un drama que un autobús, en vez de tardar 10 minutos, tarde 12 o 14”, añade José Luis. Otro lector apunta que su línea, la 176, tiene “un funcionamiento óptimo y una excelente aceptación en Las Tablas”. También aplauden la frecuencia de las líneas universitarias, las que atraviesan el centro y la exprés del aeropuerto.