Algunas aclaraciones sobre las obras de aparcamiento de la calle Estefanita

El pasado 13 de septiembre se iniciaron los trabajos de ampliación de las plazas de aparcamiento en la calle Estefanita, una actuación que AVIB había solicitado desde hacía bastante tiempo. De hecho, el pasado 18 de noviembre de 2010, casi un año antes del inicio de la obra, el entonces Delegado de Gobierno del Área de Movilidad y Seguridad, Pedro Calvo, ya había informado a la Asociación que dicha área estimaba conveniente la modificación del aparcamiento de línea a batería. AVIB también solicitó la ampliación de aceras a la altura de los colegios El Greco y Ausías March, la colocación de pasos de cebra elevados y que la modificación no afectara al tráfico en el horario escolar. Pero a pesar de ser una propuesta de la asociación, las obras se iniciaron sin consultarnos y sin enseñarnos los planos para conocer la opción por la que el Ayuntamiento se había decantado. Por ello, hasta que ha avanzado la ejecución no hemos podido conocer en qué consistía la remodelación, y por ello no hemos podido informaros sobre lo que en realidad estaban haciendo. Por eso, y al igual que la mayoría de vecinos, no entendimos el sentido de la obra a partir de la calle Esmaltina hasta la Plaza de los Metales. A nosotros nos sorprendió igual que al resto que en lugar de modificar el aparcamiento a batería, lo que se había hecho era agrandar la acera un par de metros y mantener el aparcamiento en línea. Esto en un tramo enorme de calle que podría haber permitido aumentar considerablemente el número de vehículos con posibilidad de estacionar. Nos pusimos en contacto con el Ayuntamiento de Madrid para solicitar explicaciones y por fin el pasado viernes tuvimos una contestación oficial. La explicación es técnica y alegan que “se optó por disponer el aparcamiento en línea en la banda de estacionamiento de la calzada que discurre desde la C/Esmaltita hacia la Plaza de los Metales, sentido bajada, ya que se trata de una calzada en curva y con pendiente descendente lo que podría provocar accidentes a la hora de maniobrar para la salida de los vehículos estacionados en caso de haberlo dispuesto en batería. Dicha solución obligaba a su vez a ampliar la acera para mantener la linealidad del eje de la calzada”. En definitiva, una solución técnica que si previamente hubieran discutido con los vecinos se podría haber modificado, o al menos entendido mejor. Aunque habrá que esperar a la finalización de las obras para hacer un balance completo, es indudable que en el barrio había unos problemas de aparcamiento tremendos y que era demasiado habitual ver a los coches encima de las aceras, o estacionados en lugares indebidos. Con la nueva distribución se ganaba, según los técnicos, un 30% más de aparcamiento, lo cual podría suponer un alivio importante. Además, se reducía un carril por sentido y se colocará un paso elevado más, lo que provocará que los coches vayan más despacio en una zona que cuenta con dos colegios, y se ampliarán las aceras mejorando la zona donde padres y niños entran a los centros escolares.