Madrid y su cultivo de baches

«Clon». Cuatro metros después, «clon». Ocho metros más adelante, «clon». Tres metros más, «clon»… Es el sonido constante y diario que los vehículos emiten al circular por el asfalto de la vía de Los Yébenes. Ésta es una de las calles del barrio de Aluche más perjudicadas, como otras tantas, por las grietas, zanjas y socavones que nacen y crecen en el pavimento mes tras mes desde hace diez años, según denuncian los vecinos. «El Ayuntamiento se limita a poner parches en algunos baches y se vuelven a agrietar al mes. No es solución. Además, los pequeños son los que se arreglan. Los más peligrosos no. No tiene sentido», apunta irónico Francisco Rubio, uno de los miembros de la Asociación de Vecinos de Aluche. Su problema no es aislado, sino que se repite en todo Madrid, especialmente en Villaverde, Usera y Carabanchel. Paco Palomera, de la Asociación de Vecinos Meseta de Orcasitas (Usera) expresa: «No es suficiente con los parches y a veces ni eso llega», manifiesta. «Se reparan meses o años después» El Ejecutivo municipal se comprometió en octubre de 2010, a través del servicio Madrid Avisa, a reparar en menos de 72 horas aquellos desperfectos que afectasen al pavimento, al alumbrado público, al mobiliario urbano y a las bocas de riego y que supusiesen un peligro para los habitantes. Para aquellos que alertan de algún deterioro, «la asistencia no funciona». Es más, desde que se puso en marcha ha ido perdiendo fuelle por parte de los madrileños. Las asociaciones de vecinos consultadas aseguran que ya apenas lo utilizan. Rotura de brazo por baldosas levantadas «Tenemos socavones importantes en aceras y carreteras que si se reparan son meses después, incluso años. Los vecinos que se han quejado no reciben respuesta. Hemos pedido que repongan las tapas de alcantarillas que han desaparecido. Además, somos el barrio con mayor natalidad de Madrid y los niños se pueden caer dentro», manifiesta acelerada Silvia Núñez, de la asocación Independiente de Butarque, en Villaverde Bajo. La misma indica que el mayor problema lo tienen ahora en el bulevar central de la calle Berrocales. «Las baldosas están levantadas y al lado hay un centro de mayores. Ya se han caído algunos y se han roto brazos y piernas. La Junta del Distrito lo sabe, pero no hace nada». Pedro Casas, de la Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto, sostiene que en su distrito, «el casco antiguo es el más afectado. Está en completo abandono», reprocha. Aluche, el peor estado En la calle Camarena y en Yébenes, en Aluche, unos operarios echan alquitrán sobre un bache de dos metros cuadrados y pasan la apisonadora a continuación. Es el sexto agujero que subsanan durante la mañana, informan. Aseguran que diariamente reparan entre diez o veinte de media. Para los mismos, el barrio que en peor estado se encuentra es Aluche. «Yo no sé si es la calidad del alquitrán o es que lo que hace falta es una operación de asfaltado buena. Lo que es seguro es que más de uno se deja las ruedas», mantiene Julián Ballesteros, un vecino de Aluche que ante la presencia de la cámara fotográfica se acerca para quejarse. Perjuicio para los coches En la calle de los baches, la de los Yébenes, se sitúan varios talleres de automóviles. Los especialistas son conscientes de los problemas que acarrean los agujeros a la suspensión del vehículo y las ruedas. «Se puede llegar a reventar un neumático si pilla un flanco. Si se rompe la amortiguación, repararla cuesta de 120 a 300 euros la delantera y otro tanto la trasera», explica un mecánico. Portavoces de la delegación de Obras y Espacios Públicos de Madrid no dan datos respecto a los años que llevan sin acometer obras de asfaltado y pavimentación en los cuatro distritos más afectados: «Tendríamos que entrar en la casuística del caso concreto. Desde hace unos años optamos por asfaltar en Semana Santa o se aprovecha cuando hay alguna obra de renovación de servicios».