Botella pide al fin la prórroga a Europa por superar el límite de contaminación

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Madrid capital incumple la legislación europea de calidad del aire. Fue la propia Ana Botella, entonces aún concejal de Medio Ambiente, la que reconoció en una comisión municipal que la ciudad había superado los límites y que eso la obligaría a pedir una prórroga a la Comisión Europea que le permita ganar tiempo para tratar de cumplir en 2015. Si no lo había hecho aún era porque esperaba a tener listo su plan de calidad del aire, venía afirmando hace unos meses. El plan ya está en marcha y la solicitud ya ha sido presentada oficialmente, ha anunciado hoy el Consistorio en una nota de prensa. La legislación europea permite una media anual máxima de 40 microgramos por metro cúbico de dióxido de nitrógeno, un contaminante que procede principalmente del tráfico y que es tóxico para la salud puesto que irrita las vías respiratorias y agrava problemas previos como el asma o las alergias. Madrid capital superó el máximo permitido en 2010 al registrar 44 microgramos de media. Significativamente, las seis estaciones que no registraron niveles excesivos están situadas en zonas verdes (Casa de Campo, Retiro, Sanchinarro, Villaverde, El Pardo y Juan Carlos I). Como la ciudad cuenta con su propia red de estaciones de medición, el Ayuntamiento es el encargado de pedir la prórroga al ministerio por su cuenta, en lugar de que lo haga la Comunidad de Madrid (como ha sucedido con Coslada y Leganés, municipios que también incumplen, con 47 y 44 microgramos respectivamente). El plazo para solicitar una moratoria a la Unión Europea por incumplir la legislación en materia de contaminación expiró el 30 de septiembre pasado, según el Ministerio de Medio Ambiente, entonces en manos de un Gobierno socialista. Tal y como afirmó entonces, ese era el límite que había puesto a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos para poder tramitar las prórrogas en Europa antes de final de año. Ni la Comunidad ni el Ayuntamiento de Madrid la presentaron entonces porque consideraron, haciendo su propia interpretación de un artículo ambiguo de la directiva europea, que tenían dos años de plazo. El Ayuntamiento afirma que la prórroga ya están en manos de la Comisión Europea , “que deberá pronunciarse antes de nueve meses”. Según el Consistorio, el Plan de calidad del aire que aprobó el 26 de abril pasado “contempla entre sus objetivos la reducción de los límites de dióxido de nitrógeno en la atmósfera, tal como establece la normativa europea”. La principal medida de ese plan acaba de entrar en vigor el 1 de julio: incrementar un 10% el precio de los parquímetros en el centro y aumentar una hora el periodo de pago del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) en toda la ciudad, de las ocho de la tarde hasta las nueve.En caso de que la Comisión no acepte la solicitud de moratoria, la directiva europea de calidad del aire prevé sanciones, que no se le aplicarían a la comunidad incumplidora, ni al Ayuntamiento, sino a España. La Comisión Europea exige dos cosas para conceder una prórroga: que el país pruebe que, pese a poner todos los medios, no ha logrado reducir la contaminación, y que presente un plan de calidad del aire realista que detalle las medidas que aplicará para cumplir la ley al final de la moratoria. El equipo de la alcaldesa madrileña, Ana Botella, ha señalado hoy que la contaminación afecta a casi todas las capitales europeas: “Hay más de 200 zonas en 18 Estados miembros que han tramitado la solicitud de prórroga”, asegura en la nota de prensa. “En el caso de España, de las nueve zonas que superaron en 2010 los índices de contaminación (Madrid, Granada, Palma de Mallorca, Barcelona, Vallés y Bajo LLobregat, Valencia (zona sur), corredor del Henares de la Comunidad de Madrid y Bajo Nervión), siete han solicitado dicha prórroga, es decir, todas excepto Valencia y Bajo Nervión”. En realidad, la Comunidad de Madrid la ha pedido para dos zonas: Corredor del Henares y Zona Urbana Sur, según documentación de la Comisión consultada por este diario. Las doce regiones europeas integradas en la red Air, entre ellas Cataluña (es la única española), pidieron a Bruselas a finales de junio revisar los objetivos de calidad del aire previstos en la legislación europea, ante la evidencia de que por el momento no será posible cumplir con los límites fijados para los óxidos de nitrógeno (NOx), informó Europa Press.