Un buen alcalde, pero no para los vecinos

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Como siempre he hecho, quiero contar con tus ideas y propuestas para seguir mejorando. Porque a ti y a mí nos gusta Madrid.” Presentación de la web ‘Gallardón con Madrid’- . Estoy deseando ver el programa electoral de Gallardón para la alcaldía, a ver qué nos promete. Con la caja vacía y la asfixiante deuda, esta vez no podrá ilusionarnos con olimpiadas ni históricas transformaciones urbanísticas. El único gran evento a la vista es la venida del Papa. Y en cuanto a obras faraónicas, habrá que dejar para otra ocasión la conversión de la Castellana en un canal navegable, tal como aparece en la última novela de Rafael Reig (no se la pierdan) y que no me extrañaría que estuviese entre los proyectos del alcalde. Imagino a Gallardón melancólico, mirando la ciudad desde su nuevo despacho de Cibeles y lamentando que Madrid vaya a librarse de los grandes planes que tiene para ella. Porque otra cosa no, pero hay que reconocerle que bajo su mandato la capital ha cambiado hasta cumplir eso que gusta a tantos gobernantes de “cuando acabe con ella, no la va a conocer nadie”. Gallardón no ha sido precisamente un alcalde que se limite a gestionar lo ya existente. Lo nota cualquiera que venga de visita. Y por lo general, los visitantes están encantados con los cambios. Mucho más que los vecinos. Y es que Gallardón ha sido un buen alcalde, pero para los visitantes: turistas y viajeros de negocios que disfrutan de una ciudad bien maquillada, llena de atractivos, atenciones y oportunidades para pasarlo bien. También ha sido un buen alcalde para las constructoras y las concesionarias, que tanto se han beneficiado de su pasión transformadora y sus privatizaciones. Pero Madrid no sólo tiene visitantes y comisionistas. También tiene vecinos, y ahí la alegría va por barrios. En cuanto uno sale de ese centro urbano convertido en enorme centro comercial y de ocio (y donde los vecinos tampoco disfrutan tanto como los turistas) se encuentra barrios abandonados, faltos de recursos y con servicios deficientes, y que encima son los que hoy pagan el alto precio de hacer de la ciudad un escaparate. Son muchos los vecinos y colectivos hartos. Hoy han convocado una manifestación cuyo lema no puede ser más claro: “Contra el saqueo de Madrid”.