Vecinos de Lavapiés paran una redada racista y expulsan a la policía del barrio

Decenas de vecinos pararon ayer por la tarde una redada de la policía nacional en el metro de Lavapiés en Madrid. Los policías se habían apostado al lado de los torniquetes del metro y estaban pidiendo la documentación a los usuarios según el color de su piel y de la apariencia física. En esta tarea también colaboraba de forma activa el agente de seguridad privada del metro. Vecinos del barrio madrileño acudieron en auxilio de varios africanos detenidos y en poco tiempo fueron sumándose cada vez más jóvenes convocados a traves de mensajes de móvil hasta que se congregaron en la plaza más de 100 personas. Al grito de: “Ninguna persona es ilegal”, los vecinos hicieron retroceder el númeroso despliegue policial y consiguieron parar la redada. Al mismo tiempo, iban llegando varias furgonetas de policías antidisturbios preparados con cascos, porras y lanzapelotas de goma para cargar. Pero la resistencia pacífica de los vecinos logró expulsar finalmente a los policías del barrio. Pese a las protestas dos personas de origen subsahariano fueron detenidas. Estos hechos no son nuevos. DIAGONAL ha denunciado en repetidas ocasiones las redadas racistas que se producen en este barrio de la ciudad y en otros barrios obreros de la capital, en los que se montán grandes dispositivos policiales para llevar a cabo controles de documentación que son requeridos siguiento criterios racistas por parte de la policía.