La lista de espera alcanza un récord histórico

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La lista de espera para operarse en la sanidad pública madrileña ha llegado a un máximo histórico. Nunca desde que Esperanza Aguirre puso en marcha un plan específico para atajar las esperas, a finales de 2004, había habido tantos pacientes aguardando para entrar en quirófano. El dato es del 31 de marzo pasado: 55.119 personas estaban esperando una intervención. Es, con diferencia, la cifra más alta de los últimos ocho años -antes no había datos oficiales-, que supera en más de 3.000 personas el anterior récord, alcanzado justo hace un año. Paradójicamente, cada vez se realizan más operaciones, según destaca la Consejería de Sanidad. En el primer trimestre de este año fueron 80.561, un 7,7% más que en el mismo periodo del año pasado. Pese a ello, la veintena de hospitales públicos de la región, siete de ellos de reciente construcción, no consiguen absorber la demanda. Tampoco parecen dar resultado los más de 63 millones de euros que la Comunidad de Madrid destinó en 2010 al plan integral de listas de espera.Cada vez se realizan más operaciones en los centros públicos, y a la vez aumentan también las intervenciones que se derivan a las clínicas concertadas. En concreto, en el primer trimestre del año los centros privados se encargaron de 5.212 operaciones, un 4,2% más que en el mismo periodo del año pasado. La Consejería de Sanidad destaca que la gran mayoría de las intervenciones se realizan en hospitales públicos. Suponen el 93,7% del total, según sus datos. Lo cierto es que casi cuatro de cada 10 pacientes rechazan la primera opción que les ofrece Sanidad, y que en muchos casos es una clínica concertada. Los enfermos prefieren esperar más y operarse en su hospital público de siempre. De los 55.119 pacientes en la lista, 20.437 rechazaron la oferta que les hizo Sanidad. Al hacerlo, salieron de la lista de espera oficial, que es la única en la que se garantiza una demora inferior a los 30 días. Hay más personas en la lista de espera “tras rechazo de centro alternativo”, que es como les denomina Sanidad, que en la oficial, llamada “estructural”. En esta última constaban a 31 de marzo 17.688 pacientes. No es fácil conocer cuánto espera de media un paciente madrileño para entrar en el quirófano. El motivo es que Sanidad no divulga la media global, sino que lo hace por grupos. Se podría decir que en Madrid no hay una lista de espera, sino tres. En primer lugar, la “estructural”; después, la de los “pacientes transitoriamente no programables”, que son los que esperan cita con el anestesista o las pruebas del preoperatorio, entre otras cosas, y la de los que rechazan operarse en la primera opción que les ofrecen. Solo en la primera lista se cumple el compromiso electoral que Aguirre anunció en la campaña de 2003: que ningún madrileño esperaría más de 30 días para ser operado. La argucia de no incluir al paciente en lista de espera en el momento en que el especialista prescribe la operación, como sucede en el resto de España, fue la que desencadenó que el Consejo Interterritorial de Sanidad decidiera en octubre de 2005 excluir a Madrid del cómputo nacional de listas de espera. En aquella ocasión, el ministerio argumentó que, al contabilizar la demora de los pacientes de ese modo, los tiempos de espera parecen más breves de lo que son en realidad, con lo que Madrid obtendría por definición mejores datos que el resto de autonomías. De este 33% de pacientes no hay datos de tiempo medio de espera. Sanidad no los proporciona. Cuando un paciente no acepta el centro que le comunica Sanidad en primer lugar, o lo que es lo mismo, hace uso de la libre elección puesta en marcha a bombo y platillo por la Comunidad de Madrid el año pasado, en la práctica resulta penalizado. Cuando rechaza el centro alternativo, en la mayoría de los casos tiene que esperar hasta tres meses. Incluso hay ocasiones en las que la demora alcanza el año, como sucede con 47 personas que a 31 de marzo llevaban aguardando entre 181 y 365 días. La buena noticia es que los tiempos medios de espera han descendido en el último recuento publicado por Sanidad (que se puede consultar en www.listadeesperamadrid.com). Si los pacientes aceptan el centro que les ofrecen en primer lugar, aguardan de media 9,7 días, frente a los 10,7 que esperaban el trimestre anterior. En el caso de los que rechazan la primera alternativa, la demora se multiplica por cinco. Son, de media, 53,8 días, lo que mejora el dato anterior, que estaba en 60,3 días. Por especialidades, las que tienen mayor demora para los pacientes que prefieren esperar a que les opere un cirujano de su hospital de referencia son traumatología (64,9 días de media) y maxilofacial (61,2 días). En el otro extremo están dos especialidades en las que ningún paciente rechazó el primer centro que les ofreció Sanidad, presumiblemente porque se trata de intervenciones que solo se realizan en grandes centros públicos y no en clínicas concertadas. Todas las cirugías torácicas y las cardiacas (y casi todas las de estomatología) se realizaron en menos de 30 días.