Vecinos de Villaverde ganan el primer pulso contra la EMVS

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El pasado viernes más de un centenar de vecinos y activistas se concentraron desde las 10h en la calle Orovilla de Villaverde para impedir lo que iba a ser un nuevo desahucio en el barrio del sur de Madrid. La historia de este desahucio no es nueva. Muchos activistas confesaban tener una sensación de dejá vú. En este caso se trataba de una vivienda propiedad de la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo (EMVS), quien se niega a negociar ningún tipo de alquiler para que Eva pueda seguir viviendo con sus tres hijos menores de edad en la que es su casa desde hace 16 años. Antes del lanzamiento, que estaba previsto a las 13h Eva comentaba con sus vecinos y todas las personas que le fueron a apoyar que no sabía que más a hacer y el porqué de esta situación “Yo pago todas las facturas y la comunidad, nadie tiene quejas de mí, reformé la casa y aún así se niegan a escucharme y no me ofrecen ninguna otra vivienda a la que ir con mis hijos”. La EMVS lleva desde 2004 intentando desahuciar a quienes habitan esta vivienda. Entonces, el inquilino era un familiar de su marido quien posteriormente les cedió la vivienda. Eva explica que ha ido varias veces a la oficina de la EMVS incluso llorando y que no sólo no se interesaron por su situación sino que directamente si rieron de ella. “Era horrible la impotencia que sentía, me miraban como si yo hubiera hecho algún delito o algo malo, no tienen ningún interés porque yo pague este piso, no sé para que lo querrán pero desde luego no para que mi familia y yo vivamos en ella”. El del viernes era el primer intento de desahucio con presencia policial al que la familia tenía que hacer frente, ya que el anterior intento se paró en los juzgados el pasado 17 de enero. Poco después de las 13h llegó la policía municipal acompañando a la comisión judicial, que después de comprobar todas las personas que estaban dispuestas a oponerse al desahucio accedió a negociar con los abogados de la familia. Tras una breve negociación y gracias a la presión ciudadana se logró paralizar el desahucio hasta el próximo 11 de abril. Los vecinos hablaban de una victoria parcial que no tiene que impedirles seguir luchando por el derecho a la vivienda de Eva y su familia, la próxima concentración será el próximo miércoles a las 16:30h en la sede de la EMVS. Una pugna de largo recorrido Los desahucios por alquiler y en vivienda pública están aumentando exponencialmente y son más difíciles de parar, así lo explica Juan, activista de la Asamblea de Vivienda de Madrid “La EMVS y el Instituto de Vivienda de Madrid (IVIMA) están apostando por vender bloques de pisos, si puede ser vacíos, a fondos buitres, quienes se llevan el capital a paraísos fiscales y lo traerán de vuelta cuando suba el precio de la vivienda, para otra vez especular; están poniendo las bases de una nueva burbuja inmobiliaria”. La función de estas instituciones que en teoría es ofrecer un alojamiento a un módico precio a familias que lo necesiten no sólo no se cumple sino que según denuncia Juan es más difícil negociar con ellos un alquiler social que con un banco. “Es triste decirlo, pero a un banco le preocupa más la publicidad negativa y la presión social que a las instituciones públicas y que a los políticos que las manejan, quienes cada día están más desconectados de lo que pasa en la calle. Además, cuando vas a intentar negociar con el IVIMA o la EMVS siempre te dicen que no es responsabilidad de ellos y te remiten a otra persona, es muy difícil acceder a alguien que realmente tenga capacidad de decisión”. Actualmente son dos los bloques de pisos ocupados en Madrid, uno por la Asamblea de Vivienda Centro y otro por la Asamblea de Carabanchel, quienes están en proceso de negociación con CaixaBank y la Sareb respectivamente para conseguir un alquiler social para las 21 familias que habitan a día de hoy estos bloques. Ante esta situación cada vez son más las personas que participan en la capital en organizaciones como la Asamblea de Vivienda o la Oficina de Vivienda “El camino a seguir es continuar empoderándonos y denunciando estos crímenes al tiempo que damos una solución real al problema de vivienda que tienen cada vez más familias, por lo tanto vamos a seguir por un lado ocupando bloques de pisos y por el otro bancos, inmobiliarias e instituciones públicas de la vivienda porque todos estos organismos han recibido dinero público de una manera o de otra y por lo tanto tenemos toda la legitimidad para ocuparlos”. Carlos Espinosa – Diagonal